La zona, situada en la XII Región, recibió por
parte de la Unesco la nominación de Reserva de la Biosfera Mundial
Sector
privado impulsa nuevos proyectos turísticos en zona de Cabo de Hornos
En el sector se pretenden instalar rutas patrimoniales y nuevas instalaciones para facilitar el desembarco de los turistas. Las autoridades prevén que el turismo puede crecer
de 7.000 a 14.000 visitantes al año.
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Bosques
lluviosos siempre verdes, de algas submarinas, tundra y glaciares, son algunos
de los particulares paisajes que miles de turistas podrían explorar en los
próximos años de la zona de Cabo de Hornos, en la XII Región, declarada Reserva
de la Biosfera por la Unesco (Organización de las Naciones Unidades para la
Educación y la Cultura) la semana pasada.
Este sello
internacional no sólo trae un reconocimiento a la biodiversidad de la zona
-posee uno de los 37 bosques más puros del planeta y en ellos habitan aves
protegidas como el cóndor, águila o el pájaro carpintero grande-, sino que
además una aumento del flujo turístico a la zona.
El Servicio
Nacional de Turismo (Sernatur) estima que la cantidad de visitantes que
llegarán al ecosistema podría crecer de las siete mil personas a 14 mil en los
próximos cinco años. Según la entidad, uno de los desafíos de la zona es dejar
de ser un "lugar de paso": al año llegan más de setenta
mil personas en cruceros, pero
no se queda más de un 10% a
visitarlo.
El director del Sernatur de la XII
Región, Miguel Angel Muñoz,
sostiene que se requiere un "turismo selectivo" en la reserva, es decir, que
lleguen pocas personas, pero que "permanezcan en la zona para invertir".
El
gobernador de Magallanes, Eduardo Barros, explica que con el nombramiento
internacional, el ecoturismo puede convertirse en un "un fuerte sector de
desarrollo. Sin embargo, se deben establecer regulaciones que nos permitan
que las visitas
de bajo impacto para la flora y fauna
Añade que
en las actividades económicas se deben incluir a las comunidades indígenas
yaganas "las que podrían dedicarse a la elaboración de chocolates
artesanales, cestería, centolla, circuitos de trekking".
Proyectos
Los más
conformes con el nuevo estatus de la zona son los empresarios
ecoturísticos que preparan proyectos que permitan la llegada de visitantes con
poder adquisitivo y experiencia en exploraciones a sitios de alto valor
natural.
El
empresario Pedro De Aretzavala asegura que la reciente declaración de la Unesco
ha impulsado el proyecto Puerto Cabo de Hornos, de una inversión de 45 mil
Unidades de Fomento (UF) -más de 787 millones de pesos- que incluye la
construcción de un muelle para la llegada de yates y veleros, un sendero de 100
mil metros y un centro de visitantes con información antropológica, histórica y
vegetacional del sector en la Isla Hornos.
El investigador de la Fundación
Omora y la Universidad de Magallanes, Ricardo Rozzi, otro
de los proyectos es la instalación de una ruta escénica
en la Isla Navarino que cruzará
bosques nativos, comunidades indígenas yaganas y formaciones geológicas. "La idea es que el turista se cautive con las bellezas
Otro de los
grandes empresarios del sector es Javier Vásquez, quien inaugurará el Hotel
Lakutaia en septiembre de este año. Con la nominación
asegura que "podría aumentar la cantidad de turistas en un 20% o
30%".
Amplían centro de estudios
El
investigador Ricardo Rozzi explica que la nueva nominación de la zona obliga a
una ampliación del Centro de Estudios Omora, que busca la conservación
biocultural y el monitoreo de esta reserva mundial. ¿El
costo? Un millón de dólares. Este organismo trabajará ahora con el Centro Milenio de Ecología y Biodiversidad de la Universidad de
Una de las
líneas de investigación de este centro se refiere al cambio global. Según Rozzi se trata de una zona austral que permite estudiar
las modificaciones que han tenido los paisajes,
animales y el clima de la tierra.
Además, en
este organismo se analizará la presencia de animales invasores, como el castor
y el visón, los cuales son calificados como dañinos debido a que se alimentan
de especies protegidas. Estos animales, explica, han impactado
las poblaciones de aves que anidan
en la tierra.